“lugar donde abunda el aguacate”
La palabra Ahuacatlán, significa “lugar donde abunda el aguacate”, misma que proviene de los vocablos nahuatls: “Tlan”, que significa sitio; y “Ahua” que significa aguacate.
Reseña Histórica
Según la tradición, este municipio se asentó en la región, donde mayor concentración existía de la arquitectura subterránea denominada Tumbas de Tiro entre los años 200 a.C. y 600 d.C.; un ejemplo es la Tumba de Tiro encontrada en el sitio Las Cebollas; que guardaba 2 esqueletos humanos junto con 83 vasijas de cerámica, algunas figurillas sólidas y huecas de estilo chinesco, una maqueta, flautas y artefactos de concha; así como 125 caracoles. Además de la importancia que por sí misma reviste esta tradición, sobre el ritual a sus dioses y a sus muertos; los objetos encontrados dan testimonio, de una actividad de intercambio entre los habitantes de esa época.

Por lo que respecta a la tradición Aztatlán, en estas tierras se estableció el Señorío Ahuacatlán, pequeño en territorio y poderío político, pero que tenía a varios pueblos sujetos. Se dice que hablaban una lengua cazcana o Xuchipilteca. De esta época datan los petroglifos que existen en las localidades de La Campana y El Terrero. Ahuacatlán fue fundado por la tribu Nahoa, en su peregrinar hacia el centro del Anáhuac. Miembros de esta tribu que ya no deseaban continuar la marcha se quedaron bajo el mando de Huaxicar. Este lugar también fue puerta de entrada y paraje del conquistador Nuño Beltrán de Guzmán en 1529.

Antes que llegaran los españoles a estos lugares y que repartieran la tierra entre sus gentes, Ahuacatlán ya era un importante lugar de paso y punto de intercambio; de las distintas comunidades étnicas, que en esta región habitaban. El aumento de la población pronto se encargaría de motivar a los padres de la Orden de San Francisco para que en el año de 1550, se fundara un convento; en él se procuraría, además de evangelizar, promover algunos oficios y avanzar en el terreno educativo.

Hasta mediados del siglo XIX, Ahuacatlán permaneció como uno de los más importantes núcleos de población en el sur de Nayarit. Sus habitantes por muchos años se dedicaron al comercio, la arriería y la agricultura. Lo anterior no era gratuito, ya que el gran Camino Real, que se encargaba de unir a Guadalajara con el puerto de San Blas, cruzaba por el corazón de la villa. La Hacienda de Tetitlán, cuyos propietarios fueron prósperos empresarios de Guadalajara, se encargaron de la fundación de Uzeta, Santa Isabel y Marquezado. En esta gran propiedad, se desarrollaron la agricultura y la ganadería, así como importantes actividades agroindustriales.

El municipio fue creado en 1918, cuando fue decretada la Constitución del Estado de Nayarit.

En el gobierno de Lázaro Cárdenas, se repartieron más de 14 mil hectáreas a unos 915 jefes de familia, mismos que se encontraban agrupados en los núcleos ejidales de la Haciendita, El Marquezado, Santa Isabel, Tetitlán y Uzeta. Otros ejidos, como Santa Cruz de Camotlán y Ahuacatlán, tuvieron una formación más temprana, sus resoluciones presidenciales y la ejecución de las mismas, datan de 1930 y 1932; respectivamente.

La cabecera municipal de Ahuacatlán, no presenta una gran concentración demográfica, debido a que los principales núcleos ejidales crecieron rápidamente desde su fundación hasta nuestros días. De 1950 hasta la actualidad, Tetitlán, Uzeta y Santa Isabel, han logrado concentrar un conjunto de población, que casi iguala a la localidad de Ahuacatlán.
Tiene una extensión de 466.60 Kilómetros cuadrados, que representan el 1.7% de la superficie total del Estado.
Su principal río es el Ameca, que sirve de límite con el estado de Jalisco; además, el río Ahuacatlán que cruza la cabecera municipal. El municipio cuenta con arroyos permanentes, de los cuales destacan: el Tetitlán, los Chiltes, Agua Caliente, el Ermitaño y las Minas. Su territorio cuenta con numerosos manantiales, que son de atracción turística permanente.
Agricultura

Es la actividad más importante del municipio; se siembra la caña de azúcar, maíz, maguey-mezcal, papa, frijol, chile verde, sorgo, cacahuate, y otros en menor escala; en una superficie de 8,480 ha, El 13.2% es de riego y el 86.8% de temporal. En la fruticultura destacan las huertas que producen aguacates, mangos, naranjos, duraznos, limas y limones.
Año con año, el 4 de octubre, se celebran las fiestas en honor a San Francisco de Asís, con procesiones, danzas, bailes, charreadas, feria comercial; destacando los excelentes carteles que se presentan en las corridas de toros.

Una vieja leyenda indica que Ahuacatlán tenía como patrono a San Juan Evangelista, y San Francisco de Asís no visitaba Ahuacatlán, y continúa la leyenda que un arriero se perdió y llegó a Ahuacatlán en una burra con el ataúd de San Francisco de Asís atado a sus lomos, muriendo la burra al llegar al centro de la población. Desde entonces San Francisco de Asís quedó como patrono de esta ciudad, e incluso se le construyó un monumento a la burra santa (mismo que hoy ya no existe).

Música

En la región, predomina la música del mariachi, lo cuál se explica por su colindancia con el estado de Jalisco y por su historia.

Artesanías

Las principales artesanías de la zona, son productos domésticos de barro, como son: cazuelas, ollas, jarros, platos; así como también, artículos de talabartería y palma tejida.

Gastronomía

Típicas del municipio son las sabrosas conservas y cajetas de mango, y el jugo de caña. También se prepara toda clase de antojos mexicanos, sobresaliendo la birria de chivo y cerdo.

http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/nayarit/mpios/18002a.htm

Leave a Reply